jueves, 4 de noviembre de 2010

No puedo recordar que lo haya pensado.


Y un día leí un texto que además de gustarme, me marco, comencé a escribir de nuevo y de nuevo lo dejé. Hoy lo vuelvo a retomar, ya no lo quiero dejar, las palabras son un "arma terapeútica" es por esto que quiero compartir estas palabras que en su día me hicieron actuar. 
He aquí mi interpretación de:  Sujeto en el laberinto, Historia, ética y política en Lacan, Helí Morales, Ediciones de la Noche, México, D.f. 2003.

Historia, lenguaje ---palabras, y tiempo.
Helí Morales dice que escribir implica tensión entre la palabra que queda en la tinta y la que pudo acomodarse mejor, las palabras escritas salen en estampidas, aunque creo que muchas veces tambien las habladas, aunque si lo pienso bien, la estampida se crea en la mente. (en la mía por lo menos) 
Escribir es poner en tinta la desesperación en el acto. Cuando llega el momento de expresarse y materializar ideas con palabras, siento que muchas veces me quedo corta... es el efecto estampida. 

Las palabras son buenas, malas, ofenden, piden disculpas, unas absorben, no nos dejan…

Las palabras hacen la historia, marcan el tiempo, dan temporalidad, tambien marcan situaciones, experiencias, podemos recordar sensaciones o sentimientos que son mas complicadas de expresar con palabras, pero las palabras dichas o escuchadas, aquellas que marcan, no las olvidamos.

La función de la palabra y “talking cure”, la palabra sostiene el presente, pasado y encarna la materialidad del tiempo, poner en palabras sentimientos, libera, “cura”.
“Hablar implica convocar, traer lo remoto y hacerlo cercano, apelar lo antiguo para hacerlo vigente; invocar el cromos marchito para transformarlo en acción fértil”.

Cuando recordamos, cuando escribimos, cuando traemos lo antiguo al ahora, sentimos, se "aligera" el camino, es un tanto desahogo.

En el lenguaje se despliega la verdad del sujeto, de su deseo, y la palabra ofrece testimonio del pasado, una realidad psíquica y veracidad abierta.

La palabra es tiempo historizado, reordenación de las discontinuidades en párrafos resignificados. La historia del sujeto es la crónica de los acontecimientos significativos del deseo. La historia esta en el inconsciente, la historia “completa”, el inconsciente tiene que ver con lo censurado, es este la escritura de lo que falta en el libro del lenguaje.

Arma terapéutica: la palabra.

Los síntomas recuerdan la historia descrita a través del lenguaje. El cuerpo dice por el dolor un fragmento de historia significada. “El dolor era la manifestación simbólica de la defensa ante ese amor y un modo de resolverlo: mejor que duela la pierna que el alma”. 

Yo prefiero que me duela lo que sea, antes que el alma.

No puedo recordar que lo haya pensado.


   

1 comentario:

  1. Me ha gustado mucho, me ha parecido la mar de interesante la verdad, creo que lo releeré algunas veces más para captarlo bien.
    Todo esto te lo podría estar diciendo por el msn, pero yo se que hace ilusión tener comentarios!

    A ver si ahora que veo tu blog, me animo con el mio y lo retomo, que hace meses que no pongo nada.
    One kiss!

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